Cómo escribir prompts que funcionan: guía práctica con ejemplos
Aprende a pedirle las cosas a ChatGPT, Claude o Gemini para obtener respuestas útiles a la primera. Estructura, ejemplos reales y errores que conviene evitar.
En este artículo
La diferencia entre una respuesta mediocre y una excelente de un asistente de IA casi nunca está en la herramienta: está en cómo se lo pides. A esa petición se le llama prompt, y escribir buenos prompts es una habilidad que se aprende en una tarde.
Esta guía sirve para cualquier asistente de texto: ChatGPT, Claude, Gemini, Copilot o el que uses.
La idea clave: habla con la IA como con un colaborador nuevo
Imagina que le encargas una tarea a alguien muy capaz que acaba de llegar y no sabe nada de ti ni de tu proyecto. No le dirías solo "hazme un correo". Le explicarías para quién es, qué quieres conseguir y qué tono usar.
Con la IA pasa exactamente lo mismo. Lo que no le cuentas, se lo inventa.
Los cinco ingredientes de un buen prompt
No hace falta usarlos todos siempre, pero cuantos más incluyas, mejor.
- Tarea: qué quieres que haga, con un verbo claro (redacta, resume, compara, corrige, explica).
- Contexto: la situación, para quién es y por qué lo necesitas.
- Material: el texto, los datos o el documento sobre el que trabajar.
- Formato: cómo quieres la respuesta (lista, tabla, tres párrafos, menos de 100 palabras).
- Tono y estilo: formal, cercano, técnico, para un niño de 10 años...
Ejemplo: de prompt flojo a prompt bueno
Prompt flojo:
Escribe un correo para pedir un aumento.
Prompt bueno:
Redacta un correo para mi jefa, Laura, pidiéndole una reunión para hablar de
mi salario. Llevo tres años en la empresa como técnico de soporte y este año
he asumido la formación de los nuevos empleados. Quiero un tono profesional
pero cercano, sin sonar exigente. Máximo 150 palabras. No menciones cifras.
El segundo da a la IA todo lo que necesita: destinatario, argumentos, tono, extensión y una restricción clara. El resultado es un correo que puedes enviar casi sin tocar.
Técnicas que mejoran mucho las respuestas
Dale un ejemplo de lo que quieres
Si buscas un estilo concreto, enséñaselo. Pega un texto que te guste y pide "escribe en este mismo estilo". Los ejemplos funcionan mejor que cualquier descripción.
Pide que te pregunte antes de responder
Cuando no tienes claro qué información necesita, añade al final:
Antes de empezar, hazme las preguntas que necesites para hacerlo bien.
Es especialmente útil para planes de viaje, rutinas de ejercicio o documentos largos.
Divide las tareas grandes
En lugar de pedir "escríbeme un informe completo", ve por partes: primero el índice, luego cada sección. Podrás corregir el rumbo a tiempo y el resultado será más coherente.
Pide que razone paso a paso
En problemas de lógica, cálculos o decisiones con varios factores, pedir que explique su razonamiento antes de dar la respuesta final reduce errores y te permite ver dónde se equivoca, si lo hace.
Delimita bien el material
Cuando pegues un texto largo, sepáralo claramente de tus instrucciones:
Resume el siguiente artículo en 5 puntos clave para alguien sin conocimientos
técnicos.
ARTÍCULO:
"""
(pega aquí el texto)
"""
Asígnale un papel, pero con detalle
"Actúa como un experto" ayuda poco por sí solo. Funciona mejor si concretas: "Eres un profesor de secundaria que explica física a alumnos de 15 años que no tienen interés por la asignatura".
Plantillas listas para copiar
Resumir un documento:
Resume este documento en un máximo de 8 puntos. Después, enumera las 3
decisiones o acciones que se derivan de él. Si algo no queda claro en el
texto, dilo en lugar de suponerlo.
Aprender un tema nuevo:
Quiero entender [tema]. Explícamelo como si tuviera conocimientos básicos.
Usa una analogía de la vida cotidiana y termina con 3 preguntas para comprobar
si lo he entendido.
Revisar un texto propio:
Revisa este texto. Corrige faltas de ortografía y gramática, y señala las
frases confusas. No cambies mi estilo ni añadas contenido. Muéstrame los
cambios en una lista antes del texto corregido.
Tomar una decisión:
Estoy dudando entre [opción A] y [opción B]. Mi situación es: [contexto].
Lo que más me importa es [prioridades]. Haz una tabla con pros y contras de
cada opción según mis prioridades y dime qué información me falta para
decidir.
Errores habituales
- Ser demasiado vago. "Ayúdame con mi negocio" no da para una respuesta útil.
- Meter diez peticiones en una. Mejor una tarea clara por mensaje, o una lista numerada.
- Aceptar la primera respuesta. El valor está en iterar: "más corto", "otro enfoque", "quita la jerga".
- No decir lo que no quieres. Si no quieres viñetas, emojis o una introducción larga, dilo.
- Fiarse de datos sin comprobar. Los asistentes pueden inventar cifras o referencias. Te lo explicamos en qué es la IA generativa y cómo funciona.
- Pegar información sensible. Contraseñas, datos bancarios o datos personales de otras personas no deberían ir en un prompt.
Cuando la respuesta no te convence
En lugar de empezar de cero, dile exactamente qué falla:
- "Está bien, pero el tono es demasiado formal para un mensaje de WhatsApp."
- "El tercer punto no es correcto: [explica por qué]. Corrígelo."
- "Dame tres versiones distintas para elegir."
Cada corrección le da más contexto, y las respuestas mejoran rápidamente dentro de la misma conversación.
En resumen
Un buen prompt responde a cinco preguntas: qué quieres, para qué y para quién, sobre qué material, en qué formato y con qué tono. Añade ejemplos cuando busques un estilo, divide las tareas grandes y no tengas miedo de pedir cambios. Con esa costumbre, cualquier asistente de IA pasa de ser una curiosidad a una herramienta que te ahorra horas cada semana.
Si lo usas para estudiar, échale un vistazo a nuestra guía sobre cómo usar la IA para estudiar mejor.