Cómo quitar la publicidad y el rastreo del móvil

Por qué te persiguen los anuncios, qué ajustes cortan el rastreo de verdad y cómo navegar con menos publicidad sin instalar nada raro.

Por Redacción de Bit Claro · 3 de octubre de 2026 · 4 min de lectura

En este artículo
  1. Por qué te siguen
  2. Lo que corta más rastreo con menos esfuerzo
  3. Un paso más: el DNS
  4. Lo que no funciona
  5. Qué consigues, de forma realista
  6. En resumen

Miras unas zapatillas y durante tres semanas te persiguen por todas partes. No es casualidad ni es que el móvil te escuche: es un sistema de identificadores y cookies que se puede desmontar en buena parte con ajustes que ya tienes.

Por qué te siguen

Tres mecanismos, y conviene distinguirlos porque se desactivan en sitios distintos:

El identificador de publicidad. Un código único que tu móvil entrega a las apps. Permite que la app de una tienda y la de un periódico sepan que eres la misma persona. Se puede borrar.

Las cookies y los píxeles de seguimiento. En el navegador. Las webs comparten información sobre lo que miras a través de redes publicitarias. Se bloquean.

Los datos que entregas tú. Al iniciar sesión, aceptar un aviso de cookies sin leerlo o instalar una app que pide permisos de más. Esto depende solo de tus hábitos.

Y una aclaración, porque sale siempre: el móvil no te escucha para enseñarte anuncios. Suena a conspiración y no hace falta: tu historial de navegación, tu ubicación y lo que hacen personas parecidas a ti bastan para acertar de forma inquietante. La coincidencia que te sorprendió casi siempre tiene una explicación más aburrida.

Lo que corta más rastreo con menos esfuerzo

1. Elimina el identificador de publicidad.

  • Android: Ajustes → Seguridad y privacidad → Privacidad → Anuncios → "Eliminar el identificador de publicidad".
  • iPhone: Ajustes → Privacidad y seguridad → Rastreo → desactivar "Permitir que las apps soliciten rastrearte".

Es el ajuste con mejor relación entre esfuerzo y resultado. Treinta segundos.

2. Cambia de navegador, o ajusta el que tienes.

Firefox y Brave bloquean rastreadores de serie. Si prefieres quedarte en Chrome o Safari, al menos activa el bloqueo de cookies de terceros en los ajustes de privacidad.

3. Un bloqueador de contenido.

En Firefox y en Safari puedes instalar extensiones de bloqueo; uBlock Origin es la referencia y es gratuito y de código abierto. Quitan la publicidad, aceleran la carga de páginas y ahorran datos.

4. Rechaza las cookies, siempre.

El botón de "Rechazar todo" existe por ley en Europa, aunque lo escondan. Acostúmbrate a buscarlo. Si solo ves "Aceptar" y "Preferencias", entra en preferencias y desactiva todo lo que no sea estrictamente necesario.

5. Revisa los permisos de las apps.

Ubicación en "solo mientras se usa". Y mira quién tiene acceso a contactos, micrófono y fotos. Es parte de la configuración inicial de un móvil, pero conviene repasarlo cada pocos meses porque las actualizaciones reactivan cosas.

Un paso más: el DNS

Esto suena técnico y es sorprendentemente fácil. Cambiando el servidor DNS de tu móvil puedes bloquear los dominios de publicidad y rastreo en todo el sistema, también dentro de las apps, no solo en el navegador.

Opciones conocidas y gratuitas: AdGuard DNS, NextDNS (con plan gratuito) o Control D. Se configura en:

  • Android: Ajustes → Conexiones → Más ajustes de conexión → DNS privado → introducir la dirección del proveedor.
  • iPhone: se instala un perfil de configuración que proporciona el propio servicio.

Dos avisos honestos: algunas apps dejan de funcionar bien si el bloqueo es agresivo, y estás confiando tus consultas DNS a esa empresa en lugar de a tu operador. Elige uno con política clara de no registrar datos.

Lo que no funciona

  • Las apps "limpiadoras de privacidad" de las tiendas de aplicaciones. Muchas viven precisamente de la publicidad.
  • Las VPN que prometen anonimato. Ocultan tu IP, pero no impiden que Google o una tienda te identifiquen cuando inicias sesión. Lo explicamos en qué es una VPN y cuándo la necesitas.
  • El modo incógnito. No guarda el historial en tu dispositivo. Nada más. Las webs y tu operador te siguen viendo igual.
  • Tapar el micrófono. Como decíamos, no es por ahí.

Qué consigues, de forma realista

Con los cinco ajustes del principio bajas muchísimo el rastreo entre apps y entre webs, y verás bastante menos publicidad personalizada. Lo que no vas a conseguir, ni con esto ni con nada:

  • Dejar de ser identificable en los servicios donde inicias sesión. Ahí das tu nombre voluntariamente.
  • Que tu operador deje de ver a qué dominios te conectas, salvo que uses VPN o DNS cifrado.
  • Desaparecer de internet.

El objetivo razonable no es ser invisible, es dejar de regalar datos por desidia. Y eso se consigue en veinte minutos.

En resumen

  • Elimina el identificador de publicidad: es el ajuste con más efecto y cuesta medio minuto.
  • Navegador con bloqueo de rastreadores y un bloqueador de contenido.
  • Rechaza las cookies no esenciales por costumbre, y repasa los permisos cada pocos meses.
  • Un DNS con filtro bloquea anuncios también dentro de las apps.
  • El móvil no te escucha; tus datos de navegación ya bastan para acertar.