Cómo crear imágenes con IA: guía para empezar de cero

Qué herramientas existen, cómo describir lo que quieres para que salga bien, los errores típicos y qué puedes hacer legalmente con las imágenes que generes.

Por Redacción de Bit Claro · 3 de octubre de 2026 · 4 min de lectura

En este artículo
  1. Con qué herramienta empezar
  2. Cómo describir lo que quieres
  3. Lo que más cambia el resultado
  4. Los fallos típicos y cómo esquivarlos
  5. Qué puedes hacer con la imagen resultante
  6. Para qué sirve de verdad
  7. En resumen

Generar una imagen con inteligencia artificial es fácil. Generar la imagen que tenías en la cabeza es otra cosa. La diferencia está casi toda en cómo la describes, y en saber qué puede y qué no puede hacer la herramienta.

Con qué herramienta empezar

Hay muchas, pero para empezar basta con una:

Herramienta Para quién
ChatGPT / Gemini La vía más simple: lo pides en el mismo chat y lo corriges hablando
Midjourney La mejor calidad artística, con más curva de aprendizaje y de pago
Canva Si además vas a maquetar: carteles, publicaciones, presentaciones
Adobe Firefly Entrenado con material con licencia, pensado para uso comercial
Stable Diffusion Gratis y en tu propio ordenador, para quien quiera control total

Si es tu primera vez, empieza por la que ya usas para chatear. Pedir cambios en lenguaje natural ("más oscuro", "sin el árbol de la izquierda") es mucho más cómodo que aprender parámetros.

Cómo describir lo que quieres

El error de principiante es pedir poco: "un gato". Lo que recibes es un gato cualquiera. Una buena descripción tiene cinco piezas:

  1. Sujeto: qué aparece, con detalle. Un gato atigrado de pelo largo.
  2. Acción o postura: qué está haciendo. Sentado en el alféizar de una ventana, mirando a la calle.
  3. Entorno: dónde. Un piso antiguo de Barcelona, con persiana de madera.
  4. Luz y ambiente: lo que más cambia el resultado. Luz cálida de media tarde entrando de lado.
  5. Estilo y formato: Fotografía realista, plano medio, formato horizontal.

Todo junto: "Fotografía realista de un gato atigrado de pelo largo sentado en el alféizar de una ventana de un piso antiguo de Barcelona, mirando a la calle, luz cálida de media tarde entrando de lado, plano medio, formato horizontal."

La misma lógica que en cómo escribir prompts que funcionan: el contexto hace casi todo el trabajo.

Lo que más cambia el resultado

Si solo vas a añadir dos cosas a tu descripción, que sean estas:

  • La luz. "Luz de amanecer", "contraluz", "luz de neón nocturna", "día nublado". Es lo que separa una imagen sosa de una buena.
  • El tipo de plano. "Primer plano", "plano general", "vista cenital", "a ras de suelo".

Y un tercero que casi nadie usa: decir qué no quieres. "Sin texto", "sin personas al fondo", "sin marca de agua".

Los fallos típicos y cómo esquivarlos

Manos y dedos raros. Ha mejorado mucho, pero sigue pasando. Soluciones: planos más abiertos, manos ocupadas (sujetando algo, en los bolsillos) o simplemente generar varias y elegir.

Texto ilegible. Las letras dentro de la imagen salen mal con frecuencia. Si necesitas un cartel con texto, genera la imagen sin texto y añádelo después con cualquier editor.

Caras "de IA". Demasiado simétricas y perfectas. Pide "rostro natural, con imperfecciones de piel, fotografía documental" y mejora bastante.

Todas las imágenes se parecen. Si siempre pides lo mismo, recibes lo mismo. Cambia el estilo de referencia: ilustración a plumilla, acuarela, fotografía analógica de los años setenta, render 3D.

Qué puedes hacer con la imagen resultante

Aquí hay más matices de los que parece.

Derechos de autor. En España y en buena parte del mundo, una imagen generada íntegramente por una máquina, sin aportación creativa humana suficiente, no genera derechos de autor. En la práctica: puedes usarla, pero difícilmente podrás impedir que otro la use.

Uso comercial. Depende de las condiciones de cada herramienta, y cambian. Como norma, las de pago permiten uso comercial y algunas gratuitas lo restringen. Léelo antes de poner la imagen en algo que vendas.

Personas reales y marcas. Generar la cara de una persona identificable sin su permiso puede vulnerar su derecho a la imagen, y usar logotipos o personajes protegidos es una infracción aunque los haya dibujado una máquina. Que la herramienta te deje hacerlo no significa que puedas publicarlo.

Transparencia. Si publicas contenido generado con IA, cada vez más plataformas exigen indicarlo, y el reglamento europeo de IA va en esa dirección. Etiquetarlo es, además, lo honesto.

Para qué sirve de verdad

Siendo prácticos, donde más rendimiento se le saca:

  • Ilustrar un blog o una presentación sin pagar banco de imágenes.
  • Bocetos y conceptos rápidos antes de encargar el trabajo final.
  • Fondos, texturas y material de relleno.
  • Imágenes para redes sociales.
  • Visualizar una idea para explicársela a alguien.

Donde no: cualquier cosa que deba representar la realidad. Una foto de un producto que no existe, una imagen de un lugar real que no es ese lugar, o una supuesta fotografía de un hecho. Ahí dejas de ilustrar y empiezas a engañar, aunque no sea tu intención.

Y en el otro lado del mostrador, conviene saber detectar si una imagen o un vídeo está hecho con IA, porque esto va a ir a más.

En resumen

  • Empieza por la herramienta de chat que ya uses; lo demás vendrá después.
  • Describe sujeto, acción, entorno, luz y estilo. La luz es lo que más cambia.
  • Di también qué no quieres.
  • Genera texto fuera de la imagen, con un editor.
  • Las imágenes generadas no suelen tener derechos de autor, y aun así no todo se puede publicar: cuidado con caras reales y marcas.